La miel gallega es elaborada de forma artesana desde hace cientos de años. En Galicia podemos encontrar multitud de colmenas; dependiendo del clima y la zona en la que se elabore, encontramos miel multifloral, de castaño, eucalipto o silva. La primera -multifloral- es de sabor suave y color claro; la de castaño es de sabor más fuerte, ligeramente salado y de color más oscuro; la de eucalipto es de color amarillo anaranjado; y la de silva, de color oscuro, es más dulce y fuerte que las demás.
La denominación de origen fue reconocida en 1997 y cuenta con 450 productores de miel.